viernes, 6 de septiembre de 2013

El Cubo Mágico



Hoy no es una buena noche. Ayer… tampoco… antes de ayer…
He vuelto al círculo por orden forzada de “Ellos”, porque estaba siendo sistemática, rutinaria; o porque es un aviso de que no puedo vivir dichosa del mundo plano; o por simple esencia del espíritu; o… tan simple porque es la manera de hacerme oír.

Hoy el trazo lineal se rompe. He sabido que los cristales tienen distintas formas de brillar según el ángulo. ¿Es la forma en que se lo mira? Ese cristal tiene la misma propiedad y contextura siempre. ¿Nos damos cuenta que continuamente es igual? El hombre tiende a fijar la vista en lo hermoso, asegura ver los cristales con distintos brillos, pero pasa por alto que es siempre la misma materia.

No todo lo que se diga hoy tiene que ser explicado, ni por la mano del humano al escribir, ni por las palabras de un ser vivo… ni muerto. Es esto lo que es y lo que será… pero no lo que fue.
Tres veces he dicho: “no va a funcionar” “¿cuánto tiempo?”. Me arriesgué demasiado, pido disculpas aunque de nada me sirva. Debería hacer caso más seguido a mis presentimientos, que delirio el de ignorarlos. ¡Qué capricho!

Ya no puedo seguir en un quinto plano, no es conveniente enterarme última. No debo quedar en un rincón. Recuerdo una noche cuando me dijiste “Odio no ser el Primero”. ¿Qué mundo loco es éste?
Aquel hombre “pobre” que más de una vez dejó de comer para hacer un buen regalo. El pobre estuvo apuntado siempre por las espadas que el filo indicaba “Segundo”.
Pero no puedo tolerar que sea un Tercero, ni Cuarto, ni mucho menos alejado del mismísimo abismo. Por una cuestión de respeto a mí misma, no debo soportarlo. Quizás no te enseñé lo suficiente cuando nos enfrentamos. Siempre tuviste mi mirada y mi atención.  Y si no asumiste la verdad en mis ojos fue por causa de tu “fantasía de superioridad”.

¡¿Qué tipo de criatura se cree el ser humano para venir a sermonear de las cosas más arcaicas del mundo?! ¡¿Acaso porque tienes cerebro crees que puedes gobernar?! Gobierna solo a los que puedan seguir tu mísera postura… Humano.
Podrás luchar toda la vida contigo mismo… aférrate a mí, a ti, a mí. Nadie puede contenerte como tu propia fortaleza, no van a acariciarte y cuidarte mejor. No creas siempre en las palabras de los que viste de Rojo y Negro. Quienes te envolvieron en palabras ficticias, trábate a mí. Yo soy tú. Nosotros… somos tú. Apúrate con tu Imperio, porque éste es el comienzo, lo que te doy, te lo puedo quitar.



Armonía.